EL CUERPO ELIMINA SU PROPIO COLESTEROL
PERO AL SOBRE PASAR LOS LIMITES DEL EXTERIOR, EMPIEZA EN PROBLEMA
Cuando se sobrepasan los límites, el colesterol se puede depositar en las paredes de las arterias y originar una arterioesclerosis, que puede llevar a enfermedades cardiovasculares.
El colesterol presente en el organismo tiene dos orígenes; el colesterol endógeno que se produce en el hígado y supone unas 2/3 partes del total y el colesterol exógeno que es el que se ingiere con los alimentos. El organismo regula la producción del colesterol interno pero no puede actuar con el colesterol que se ingiere, salvo que se limite el consumo de diversos alimentos; como los alimentos ricos en grasas saturadas, bollería industrial, comida rápida, etc.
A partir de unas determinadas cifras de colesterol, que como normales deben ser por debajo de 200- 250, se puede disparar el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular aunque normalmente concurren otro tipo de factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo... Un colesterol elevado por sí solo es más difícil que produzca una enfermedad cardiovascular si no se acompaña de otras circunstancias.
