Las mañanitas o aguinaldos constituyen una de las actividades culturales de la región que ha perdurado por años durante la época navideña. El friíto de la temporada es parte de la vitamina de esas actividades.
A pesar de que los años y la tecnología han reemplazado actividades que habían pasado de generación a generación, las famosas “mañanitas” evolucionaron a tal punto que la esencia y el objetivo ha cambiado, pero la celebración continúa.
La tradición es herencia del campo, pues en los años treinta, la mayoría de la población residía en zonas rurales donde la agricultura era el factor económico principal del Estado, antes de que las industrias se propagaran en las ciudades y coparan el mercado dominicano.
