La inestabilidad política en el Norte de Africa y Oriente Próximo ha provocado nuevos aumentos en los precios del petróleo y reeditado la fábula La Cigarra y La Hormiga, en especial para naciones como República Dominicana, cuyas economías se desplomarían si el barril del crudo se mantiene por encima de los cien dólares o se cumplen pronósticos de que sobrepasaría los US$150.
Hay quienes creen que el impacto de las alzas de los combustibles no tendría ribetes trágicos gracias al crédito que provee Venezuela a través del Acuerdo Petrocaribe, de un 60 por ciento de la factura de importación, en caso de que el precio del crudo supere los cien dólares, pero olvidan que esa dispensa es válida sólo para el 33 por ciento (cincuenta mil barriles) del volumen diario de consumo (150 mil).
Además, debería entenderse que un incremento de la deuda de Petrocaribe presionaría el tope del endeudamiento externo acordado por el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional, lo que acarrearía problemas mayores de índole monetaria y financiera.
El conflicto de Libia es apenas el iceberg de una crisis mayor que ya se ha manifestado en Túnez y Egipto y que parece extenderse por todo el Poniente Africano y el Levante, una de las zonas de mayor producción, reservas y transporte de petróleo, lo que obliga a temer que el barril de petróleo llegue a superar los 150 dólares al final de este año.
Gobierno, empresariado y ciudadanía deberían imitar a la hormiga del cuento y aunar esfuerzos en la ejecución de un plan nacional de disminución de gastos superfluos y ahorro de combustibles, a los fines de aliviar el impacto negativo del aumento del petróleo. Hay que advertir que derroche e improvisación conducirían a la nación al desamparo de la cigarra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario